Nueva reforma a la Ley de Propiedad Industrial: lo que cambia para su marca en 2026
En marzo de 2026, la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial que cambia de forma significativa cómo se registran y protegen las marcas en México. La reforma endurece los requisitos ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), aumenta la transparencia del registro e introduce nuevas causales de cancelación.
Dos cambios merecen atención inmediata de cualquier empresa con operación o intención de operar en México. Primero, la protección especial contra el llamado "ambush marketing" —la práctica de terceros que se aprovechan indebidamente de eventos o activos de alto valor sin autorización—, particularmente relevante de cara a eventos de gran escala en el país. Segundo, la prohibición expresa de registrar signos idénticos o confusamente similares a elementos del patrimonio cultural, conocimientos tradicionales y propiedad intelectual colectiva de pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas.
Por qué esto no es solo un tema de marcas registradas
El mercado mexicano de 2026 también evoluciona hacia marcas no tradicionales —olfativas, sonoras— como herramienta de diferenciación en un entorno saturado de estímulos visuales. Pero la regla sigue siendo la misma: solo se protege la marca registrada. Una empresa que opera sin el registro correspondiente ante el IMPI no tiene, en la práctica, ningún derecho que hacer valer frente a un infractor.
Para empresas que ingresan a México bajo el impulso del nearshoring, esto se vuelve crítico: el registro de marca no es un trámite administrativo secundario, es la base legal sobre la cual se construye cualquier estrategia de protección posterior, desde una demanda por infracción hasta una negociación con un distribuidor local.
Lo que Blackshield recomienda revisar antes de que termine el año
Auditar el estatus de registro de todas las marcas, logotipos y elementos distintivos de la empresa ante el IMPI. Evaluar si el portafolio de marca actual está expuesto a las nuevas causales de cancelación. Y, para empresas que utilizan elementos inspirados en cultura o tradición mexicana en su identidad de marca, revisar esa identidad a la luz de las nuevas protecciones al patrimonio cultural antes de que un tercero —o una comunidad— lo haga primero.