El caso Adidas y Yalálag: la lección que toda marca debe aprender sobre gestión de crisis
La reputación se consolidó en 2026 como el riesgo más crítico para las empresas que operan en México, por encima incluso de riesgos financieros u operativos. El caso más citado del año no involucra un fraude ni una filtración de datos: involucra un tenis.
Adidas presentó su modelo Oaxaca Slip-On, que reproducía sin autorización el diseño ancestral del huarache de Villa Hidalgo Yalálag. La comunidad indígena señaló públicamente que su patrimonio cultural había sido utilizado sin reconocimiento ni compensación. En horas, el caso escaló de una nota local a un tema de conversación nacional.
Lo que separó este caso de un desastre reputacional total
La marca no guardó silencio, no improvisó un comunicado defensivo y no dejó que la narrativa la definiera un tercero. Emitió una disculpa pública, envió representantes a la comunidad afectada y formalizó un convenio reparador. La crisis no desapareció, pero se contuvo antes de convertirse en un boicot sostenido.
La lección no es exclusiva de la moda. En una crisis reputacional, el silencio prolongado, los mensajes improvisados y las filtraciones desordenadas son lo que realmente profundiza el daño —no el error original. Para 2026, más del 70% de las empresas en Iberoamérica ya consideran el riesgo reputacional una prioridad estratégica, al mismo nivel que el riesgo financiero.
Cómo se prepara una empresa antes de que la crisis llegue
Blackshield activa protocolos de gestión de crisis diseñados para actuar en las primeras horas, no en los primeros días: evaluación inmediata del contexto, identificación de actores clave, mensajes precisos por audiencia y coordinación entre legal, comunicación y liderazgo. La resiliencia institucional no se improvisa el día del incidente. Se construye antes, con protocolos ensayados y una cadena de decisión clara.
La pregunta que toda empresa debería responder hoy no es si enfrentará una crisis reputacional, sino si sabrá qué hacer en la primera hora.